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Medialab UGR por la neutralidad en la red

Artículo replicado de la página web de Esteban Romero Frías cuyo artículo puedes encontrar bajo el título original La lucha por la neutralidad en la red: malas noticias desde Estados Unidos.

 

La neutralidad en la red es uno de los principales conceptos vinculados a Internet. Quizá también uno de los más desconocidos entre la ciudadanía, ciudadanía que, en su gran mayoría internautas, se benefician de la misma. Para explicar el concepto dejadme recurrir por un momento a la definición que proporciona Wikipedia:

 

“La neutralidad de red es el principio por el cual los proveedores de servicios de internet (ISPs, por sus siglas en inglés) y los gobiernos que regulan Internet deberían tratar a todo tráfico de datos que transita por la red por igual, sin discriminarlo o cobrar al usuario de manera diferente según el contenido, página web, plataforma, aplicación, tipo de equipamiento utilizado para el acceso o modo de comunicación.”

 

La neutralidad en la red supone la concepción de Internet como un bien público que hay que regular y proteger, donde los proveedores de conexión estarían obligados a a tratar de igual manera todos los datos, con independencia de su tipo y de su origen o fin. En una sociedad digital donde, no solo las transacciones económicas son cada vez más dependientes de la red, sino fundamentalmente nuestras condiciones de ciudadanía, Internet debe considerarse en estos términos. En el acceso al conocimiento nadie debería poder bloquear determinados accesos, discriminarlos o penalizarlos.

 

Obviamente, la posible eliminación de estas garantías de neutralidad cuenta entre sus adalides con grandes multinacionales como Comcast, Verizon o AT&T, las cuales, dueñas de las infraestructuras por las que pasa nuestra información, tendrían incentivos para ofrecer servicios especiales a aquellos consumidores que accedan a determinadas páginas o servicios, entre otras muchas posibilidades. En el otro extremo, por supuesto también defendiendo sus intereses comerciales aunque en este caso alineados con los intereses de la ciudadanía, nos encontramos con las grandes empresas de contenidos de Internet (Google, Facebook, etc.), contrarias a ver su dominio controlado por las proveedoras de acceso a sus páginas. En realidad, la neutralidad en la red lo que permite es mantener dos mercados separados permitiendo competir por un lado en proveer acceso y por otro en los contenidos.

 

Este es el terreno de juego y esta es la noticia que hoy motiva que escriba sobre ello: “La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en su siglas inglesas), bajo control republicano, ha aprobado por tres votos contra dos la retirada de las medidas establecidas en 2015 con Barack Obama para blindar la equidad en internet.” Como apunta El País: “La era de la neutralidad en la red ha tocado hoy a su fin en Estados Unidos”.

 

La FCC, la agencia estatal encargada de la regulación de las telecomunicaciones en los Estados Unidos, ahora bajo la influencia de la Administración Trump, lleva a cabo este movimiento muy alejado por ejemplo de las sanciones que hace casi 10 años imponía al proveedor de servicios de Internet Comcast por reducir de forma sistemática la velocidad de subida de archivos a las aplicaciones que utilizaban peer to peer (P2P) para compartir archivos.

 

Una de las voces más señaladas para alertar sobre el peligro de este movimiento en Estados Unidos es la del creador de la World Wide Web, Tim Berners-Lee. Manifiesta a propósito de la votación que se ha producido hoy en la FCC (la negrita es mía):

 

“Cuando inventé la World Wide Web en 1989, no tuve que pagar nada ni pedirle permiso a nadie para hacerla disponible en internet. Lo único que tuve que hacer fue diseñar una nueva aplicación y conectar mi ordenador a la red. Si se revocan las leyes de neutralidad de red en Estados Unidos, los futuros innovadores tendrán que primero negociar con cada ISP para que el nuevo producto entre en un paquete de internet. Eso significaría eliminar los espacios libres de permisos que existen para la innovación. Los proveedores de internet tendrían el poder de decidir qué sitios web puedes visitar y a qué velocidad cargarán. En otras palabras, podrían decidir qué empresas tendrán éxito en internet, qué voces son oídas y cuáles son silenciadas.

Quiero una internet en la que los emprendimientos de contenido crezcan según su calidad, no su capacidad de pagar para ir por el carril rápido. Quiero una internet en la que las ideas se propaguen porque son inspiradoras, no porque acuerdan con las opiniones de los ejecutivos de las empresas de telecomunicación. Quiero una internet en la que los consumidores decidan qué tiene éxito en línea, y en la que los ISPs se concentren en proveer la mejor conectividad posible.”

Como puede observarse las consecuencias de perder la neutralidad en la red son graves. No es una decisión que afecta exclusivamente a Estados Unidos. Si prospera, tendremos que estar muy atentos a movimientos en Europa en este sentido. Por lo pronto en los Estados Unidos se han producido movilizaciones y se está actuando para intentar que el Congreso revierta este paso atrás que supone desmantelar uno de los legados de la Administración Obama. Situándolo en el marco de la cultura política de aquel país vale la pena echar un vistazo a battleforthenet.com y al panorama que dibuja la revista Wired.

 

Concluyo con estas palabras de Enrique Dans escritas hace un par de semanas:

“Lo he dicho ya en numerosas ocasiones: si no estás preocupado por las noticias con respecto a la neutralidad de la red, es que no has leído aún lo suficiente. Es la mayor amenaza que vive la red que conocemos. Infórmate. Vale la pena.”

 

Fotografía de texto de titulada “Save the internet Net Neutrality protest at Google HQ – GoogleRally 30”, por Steve Rhodes, con licencia CC BY-NC-ND 2.0.

Fotografía de portada titulada “Switch!”, por Andrew Hart, con licencia CC-by-sa.

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